Me quedé sin hogar y sin techo

Desde agosto de 2022, fui víctima de un fraude. Bajo amenazas hacia mis hijos, que supuestamente eran cómplices de grupos peligrosos, me obligaron a vender mi casa. Actuaba como si estuviera hipnotizada. Cuando recobré el sentido, me di cuenta de que estaba sola y sin hogar. Mis hijos se alejaron inmediatamente de mí. Me dirigí a la policía, me reconocieron como víctima y abrieron una investigación criminal. Pero no se sabe a quién y cuándo encontrarán entre esos estafadores. Me desalojaron de mi casa. Soy jubilada. Por ahora vivo en un hostal y hago trabajos esporádicos para poder subsistir. Pido ayuda a personas de buen corazón, ya que deseo comprar una casa en algún pueblo de la región de Andalucía. Sin embargo, no puedo juntar los 180,000 euros necesarios en un año. No puedo vivir en condiciones inhumanas en un cobertizo. Por favor, ayúdenme.

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